viernes, 11 de marzo de 2011

LA MUERTE EN DIRECTO...



Esta mañana me desayunaba y veía las noticias como casi todos los días, con calma, debo recuperarme de haber descansado por la noche... no es una coña, es una mardita realidad de mi cuerpo serrano, cuando empecé a ver algo que se movía sobre la base de la imagen, primero me parecía que era algo como una sombra, luego rayas, mas tarde entendí lo que decía el presentador: era una ola, un tsunami.

Tratando de entender las imágenes, seguía oyendo, medio en español, medio en ingles: un terremoto 9.8, aviso de tsunami, las personas huyen, los coches son arrastrados, esperemos que vacíos, llega otra ola de 10m...
Hoy estaba muy espesa, el día 11 de marzo para mi tiene un recuerdo muy concreto, el atentado de Madrid. A la misma hora que veía una cosa pensaba: ahora abro la ventana, ahora oigo los dos golpes secos, ahora se oyen sirenas, debo mirar la tele, debo buscar información, debo saber cuantos... Eso es lo que ocurrió entonces, eso es lo que recuerdo muchos días, no solo en el aniversario. Y era lo que mi mente pensaba, mientras aceptaba otro tipo de muerte retransmitida.

No me afectó directamente, ni conocidos directos ni familiares sufrieron perdidas o daños, pero yo si.
Como persona, yo si.
Recuerdo la llamada de mi madre, su bronca por mandar a los críos al colegio, pasando por encima de las estaciones afectadas, de su miedo a quien habrá sido, quien puede hacer esto...

Recuerdo el caminar de hospital en hospital ofreciendo sangre, recuerdo los grupos de personas que nos apiñábamos frente a los policías que encontrábamos, pidiendo información, diciendo qué se puede hacer, dónde vamos, también su falta de conocimiento, en muchas ocasiones, su mismo desconcierto y su agradecimiento: pero vayánse a casa, si se necesita más se pide, se hace llamamientos, no se preocupen, vuelvan a casa...

Recuerdo la concentración a las 12h frente a la Asamblea de Madrid, la gente cobijada bajo los aleros del centro comercial que hay enfrente, asustada, escondida, pensando a quien se le puede haber ocurrido, por qué...

Ahora tenemos muchas respuestas, tenemos certezas y días después, se dio la cara y el grito, se perdió el miedo a decir NO, no a una guerra que no es mía, no a una política que no es mía, no a un miedo que no es mio... aunque para 198 personas no tuvo remedio, para muchos heridos no hubo remedio, para muchas familias, no es consuelo, ni lo será nunca.

Recuerdo muchas cosas, recuerdo los comentarios de los vecinos al dia siguiente, habia una bomba sin estallar en la comisaria, ahi al lado, cerca, podria habernos afectado a los demas, sé que al policia que se la llevó al parque, al mismo parque que mi perro marca, le dieron una medalla, despues de criticarle y hablar de mil y un tema politico, pero no se, si se le dio las gracias, solo eso, gracias. A veces son personas anónimas las que nos salvan la vida, aun en nuestra ignorancia.

Recuerdo las imagenes de las estaciones, algunas muy próximas a mi entorno, por eso oí las sacudidas, también de como dejaron de emitirlas cuando salían restos humanos, cuando se veía a los heridos, por respeto, por decoro, quizás por dolor ajeno.

Hoy me ha pasado lo mismo, mirando las imagenes no podía evitar pensar que allí podría haber alguien querido por alguien, alguien que será dado por desaparecido o muerto, alguien de quien, a lo mejor, no se tienen mas noticias que esa imagen en directo, y por un momento, he pensado que quiero, cuando me toque, morir en secreto, sin que me vean, sin ser parte de un programa, sin tener cerca mas que a aquellos que de verdad les duela mi pérdida, aunque a decir verdad, preferiría no darles ese disgusto, preferiría estar sola y que nadie pasase por mi muerte.

Un saludo

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